Entre tanto envite y tantos cerdos (los de grande, claro...), se me viene a la memoria la corta carrera de jugador de mus profesional de mi primo Pancracio. Maldito tick en un ojo que hacía a su compañero echar todas a juego. No le quedó más remedio que jugar con su viejo ordenador (un 486 de los caros) a un programa de ms2... cómo se llamaba... ah si: órdago. Era la única manera de que su compañero ciberchiripifláutico no le hiciera caso a su combulsionado ojo derecho. Cuando se presentó en el bar del pueblo para inscribirse en el torneo de mus con su ordenador como compañero, nadie podía dar crédito. Por falta de dinero, principalmente. Y además, nadie se lo podía creer.
Como bien decía nuestro compadre el Vizconde "Si la tienes grande conviene aparentar que la tuya es la más bien pequeña, para
evitar recelos en los envites." (SIC)
Por este principio universal que con tanta precisión nos ha relatado el señor Vizconde, le hago creer que él es el mejor jugador del mundo y yo el segundo. Para evitar recelos.
Teniendo el cuenta la hora, la nocturnidad y la alevosía, que más que inspirarme cual bohemio poeta o músico soñador, me aletarga como marmota narcoléptica y barbituricodilizada (no lo busquen, que no existe...), no me queda más que despedirme con una reverencia y queriendo con las de mi compañero.
El Duque de Castro
Que descanse bien Duque, y ya sabe, a don Vizconde déjelo que se sienta el primero, mejor así. Yo mejor sigo pispiando un poco el juego, que ya me voy enterando de algo. Nicanor, no guarde la botella, que le vamos a dar uso todavía!
ResponderSuprimirAndaba yo un tanto distraído en disputadas de vanguardia socialdemócrata y cuasineoliberalismo avanzado. Ya ven, como si no hubiese cosas más importantes en qué pensar (...)Yo no sé. Cómo si nos sobrasen las cenas(...)
ResponderSuprimirDejemos pues cerca esa botella que parece que ha lubricado bien la retórica recíproca que nos tenemos entre manos, y quizás nos traiga a la normalidad de noctambulismo inspirador al señor Duque que en su última intervención más bien pareciera que se hubiese acomodado a las costumbres burguesas de las nuevas sociedades de los esclavos con corabata y traje de Armani.
Veremos ese "quiero" en el recuento. Y como jugar a chica es de cobardes, hagan el favor de hablar si es que tienen... pares.
Por cierto, paisano Pajuerano, ¿juega usted al truco con toda la baraja o le quita figuras, ases y doses como en Valencia?
No se quita ni se añade nada, baraja española como las de siempre. Bueno, en realidad, los los ochos y los nueves nunca están, ya las venden así, cuarentonas, porque las de cincuenta sólo valen para el chinchón o para sacarles lo que les sobra.
ResponderSuprimirSe agradece la copa don Vizconde, y sobretodo la retórica, porque aunque no lo crea, esta confusión en la que vivimos, por momentos me vuelve más loco de lo que soy, y, no es poca cosa. El rojo de mi loco no está confundido, está necesitando un cambio http://kapitalnews.blogspot.com/2012/02/stereotype.html
El macho de bastos no me alcanza, quiero el de espadas. Aunque con un falta envido con treinta y trés de mano, me conformo.